Las muchas caras de un actor
Guillermo Francella es un actor argentino bien conocido en su país por ser humorista y comediante. Tiene los unos penetrantes ojos azules que me recuerdan el a los del actor estadounidense Paul Newman. Parece que protagonizó una serie de Argentina que se llama El hombre de tu vida, una ligera comedia, que ha tenido tanto éxito que ha dado lugar a dos versiones, una de en Chile y otra de en España. Pues, no lo sabía. Lo que pasó es que, antes de ver mi dosis diaria de Cuéntame, vi un anuncio de para la recién estrenada serie española, El hombre de tu vida me refiero, y, como reconocí la voz de Nena Daconte cantando la canción principal, decidí echar un vistazo a google para obtener más información. Puede que hubiera informaciones sobre lo que buscaba, seguro que sí, pero no las presté ni la más mínima atención puesto que había una serie de imágenes de carteles para de la serie original, la de Argentina, y todos con este hombre con cara de bobo y esos ojos azules. La vista me dejó boquiabierta y atónita.
No veo películas de Argentina con frecuencia, pero gracias a un festival de cine, hace un tiempo había visto El Clan, una película que protagonizó/ protagonizada por el mismísimo actor, Guillermo Francella. No te puedo contar lo desconcertante que es ver esa cara, con su pelo teñido y llevando una sonrisa, en vez del canoso psicópata impasible de El Clan. Es que, para mí, de vez en cuando hay una película tan fuerte que me cuesta quitar de la cabeza la trama y el aspecto de los personajes. Aún recuerdo cuando yo estaba sentaba en la butaca del cine al lado de mi marido y a mí me pareció que el auditorio entero jadeó a la vez/al unísono en un momento de la última escena de la película. Es posible que fuera aún más chocante por estar ser basada en hechos reales, no sé. Nada más llegar a casa después de ver la película no podíamos parar de buscar más información sobre el caso del Clan Puccio. Pensándolo bien, me preguntaba si los productores de la película eligieron Francella por su trayectoria profesional como cómico. A veces asignar a un comediante un papel de malísimo da un toque más siniestro ¿no te parece?